El Círculo Del Amor

El Número Tres

el círculo del amorA lo largo de la historia, místicos, filósofos y científicos han honrado el tres como un número sagrado. En la cultura cristina, La Trinidad, en la filosofía de Platón, lo material, lo espiritual y lo intelectual, eran las tres personalidades del Ser Supremo; los egipcios, los griegos, los romanos al igual que en china, la india y otras tantas civilizaciones veneraron el tres como un símbolo de la divinidad. Y sin necesidad de irnos tan atrás, ¿Qué adulto cuando niño contaba, 1, 2, 3 al iniciar un juego?

Sólo basta mirar con atención para darnos cuenta que este número tres también tiene un significado profundo en las relaciones de pareja. Cuando dos se unen, nace un tercero; o, también, la aparición de un tercero separa a dos. Pero sin ninguna duda, La Perfecta Trinidad En Las Relaciones es la que se forma por (TUS) PADRES – (TU) PAREJA – (TUS) HIJOS. Por alguna misteriosa lógica cuando esta Trinidad se manifiesta en la línea temporal de los seres humanos une su pasado y su futuro en su presente. Muy a menudo los hijos nos vuelven la mirada hacia los padres que tuvimos y, entre disgusto y disgusto, nos despiertan al ¡Aaaaaaaahhh… Ahora entiendo!

El comportamiento de nuestros hijos contribuye a que despertemos en nuestro consciente la comprensión, la tolerancia y, cuando menos, la compasión hacia esos aspectos no aceptados con agrado de los padres que nos amaron. En cierta forma, es como si los hijos vinieran a curar las heridas no sanadas del pasado.

La huida hacia delante: “¡Yo nunca haré eso!”

Es el juramento inconsciente que muchas personas se hacen como consecuencia de la desilusión por su padre o su madre. Y así es como un hijo que se siente abandonado, cuando se convierta en padre manifestará en su vida unos hijos que se sientan abandonados. O una hija que se sintió abandonada se convertirá en una madre “aparentemente” antítesis a la madre que tuvo.

Esta dinámica es tan común como el día y la noche. Y, otra vez por alguna misteriosa lógica, no importa cuanto se vuelque una madre o un padre con sus hijos para evitar que sientan el abandono que ellos sintieron de niños, pues tanto como ese adulto siga percibiendo su abandono, o la no valoración de su madre o de su padre,  las vivencias con sus hijos, tarde o temprano, harán que mire a su padres con amor. Desde el orgullo y con la ignorancia a cuestas nos acercamos a nuestro futuro huyendo de lo que no nos gustó del pasado. Y no importa cuánto nos empeñemos en alejarnos de lo vivido, una simple ley nos hace humildes: “Todo lo que no abrazamos del pasado lo atraeremos, nos convertiremos o lo crearemos” a modo de experiencias repetidas que nos hacen caminar por el Círculo del Amor.

Y antes de que sean tus hijos los que juegan ese rol, hay otros roles que juega tu pareja para que disuelvas la coraza que pusiste en tu corazón por el amor que no sentiste como esperabas de tu madre o de tu padre. Y entonces, algunas veces, el “Yo nunca haré” se convierte en “Me lo vuelven a hacer”.

El Amor es el bien más preciado por los seres humanos. Cuando preguntas a una persona qué haría en sus últimas 24 horas, todavía no he encontrado a alguien responder: “Iría a mi banco a coger todo mi dinero y me lo gastaría”, pero muy a menudo, encuentro que la mayoría responde que daría las gracias y expresaría su amor y gratitud a sus seres queridos. Para que algo se vuelva importante necesitamos percibir que no lo tenemos. Y para que el Amor ocupe el puesto número uno en la escala de prioridades de los seres humanos, todos necesitamos de la percepción de falta de amor, del abandono, o de la sensación de haber sido rechazados por un ser querido, porque todas estas percepciones son la semilla de la que brotará nuestra búsqueda de lo Divino.

circulo del amorEl Amor que guardamos en nuestro corazón es ilimitado y más crece cuando más amamos lo que fue por lo que fue, lo que es por lo que es y lo que vendrá por lo que será. Cuanto más razón queramos tener, más se cierra nuestro corazón a la verdad de lo que es el Amor y más predispuestos nos volvemos a comprar ilusiones vanas o fantasías que nos causan sufrimiento, nos mantienen atados a nuestros miedos o en una búsqueda perpetua de un Amor que nunca será lo que tu imaginas. Si hubiese un secreto en las relaciones de pareja este sería: cualquier aspecto positivo que busques en tu pareja, estará equilibrado por la misma cantidad del opuesto complementario. Ignorar esta sencilla Ley del Equilibrio es la puerta de entrada al sufrimiento. El Amor es el equilibrio.

El Amor integra los opuestos complementarios, el apoyo con el desafío, la aceptación con el rechazo, el abandono con la libertad absoluta, y los mantiene de forma inseparable durante toda nuestra vida con el único propósito de que descubramos su presencia en todas partes, incluso en esas experiencias menos dulces con nuestro padres, pues lo que en su día experimentamos como abandono, rechazo o no valoración se convertirá en los talentos que desplegamos en nuestra vida.

Desintegrados de nuestra esencia

¿De dónde viene el Amor? ¿Quién concibió el Amor? ¿Para qué existe el Amor? Nuestra esencia es Divina. Nuestra existencia humana. Y el Amor es el puente que conecta las dos. Cuanto mayor resistencia tengamos para reconocer esta perspectiva rechazando la presencia Divina en nuestra vida más sufrimiento creamos en nuestra existencia porque negamos nuestra esencia para vivir desde el ego.

Hablar de lo Divino no parece que sea muy práctico para abordar un problema de relaciones de pareja pero todo lo que te acontece en tu relación tiene como propósito empujarte a trascender más allá de tus limitaciones, incluida la que tienes puesta acerca de ti mism@, de lo que crees y de lo que has aprendido sin cuestionar. Es decir, ayudarte a trascender tu ego que es la gran limitación en donde vives.

Tu ego, desde su ignorancia, es quien condena el comportamiento de tu madre o de tu padre; tu ego te esclaviza a un pasado recordado desequilibrado en el que asumes que hubo carencia sin ganancia, perjuicios sin beneficio, dolor sin placer. Tu ego te ciega a la verdad del Amor de tus padres haciéndote vivir en la ilusión de que algo te faltó cuando en realidad nada faltó, pues tus hijos son también el producto del dolor de tu pasado.

El circulo de amorNegar tu pasado equivale inconscientemente a no amar a tus hijos, pues en el camino que hiciste está incluido haber conocido al padre o a la madre sin los cuales tus hijos no serían los que son. Cuanto más condenamos nuestro pasado más poder les damos a nuestros hijos para hacernos mirar a nuestros padres y amarlos de verdad por lo que nos dieron. La Trinidad Tus Padres-Tu Relación-Tus Hijos juegan el mismo rol esencial en tu vida: despertarte al amor incondicional, trascender las razones ilusorias de tu ego y expandir tu visión de ti mismo/a.

Hablar de lo Divino es hablar de tu auténtica naturaleza. Cuando tu ego se subordina a tu esencia divina ganas un gran servidor, mientras que no sea así, te conviertes en el esclavo del servidor. Agradecerle a la vida por la madre y por el padre que te dieron, exactamente como fueron, es agradecerle a la vida lo vivido y es el primer paso para desencadenarte de tu ego, y con ello desaparecerán instantáneamente algunas de esas experiencias que llamas problemas en tu relación.

 

Óscar Durán Yates

Autor del libro Triunfa en el Amor, cómo reconciliarte y mejorar tu relación de pareja

2 Comments

  • Ilidia Elisa Queirós

    Reply Reply diciembre 24, 2014

    Ola ! Amar significa fazer sempre as vontade do outro ?

  • Oscar

    Reply Reply enero 27, 2015

    Hola Ilidia, personalmente no considero que Amar sea hacer siempre la voluntad del otro. Y menos cuando hacer eso supone una traición a ti misma. Amar significa sentirte libre de ser tú misma y que tu pareja perciba lo mismo. Gracias por compartir. Óscar

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